22 may. 2016

Cosmética natural: aceites para pieles maduras

Aceite de Sésamo


El aceite de sésamo  es un aceite que aporta interesantes beneficios, y muy rico en cuanto a propiedades nutricionales, gracias a su aporte en ácidos grasos, vitaminas y minerales.

Su principal virtud, es la capacidad de absorción la que favorece  hidratar y nutrir las capas profundas de la piel. Actúa de adentro hacia afuera.

Nombre científico: Sesamum Indicum, obtenido de la presión en frío de las semillas de sésamo
El aceite de sésamo por sus muchas propiedades terapéuticas en la piel, podríamos decir que es un pilar indispensable en la cosmética natural, como lo es en el Ayurveda.
El aceite de sésamo destaca especialmente su composición en ácidos grasos insaturados, sobre todo ácido linoleico (omega 6) y ácido oleico (omega 9).
El aceite de sésamo es rico en minerales: zinc, calcio, magnesio y fósforo. Otro aspecto destacable es su  contenido en vitamina E, imprescindible para combatir la agresión de los radicales libres, además  ayuda a que el aceite no se ponga rancio.

Aplicaciones en cosmética natural

Usado sobre la piel como si fuese un aceite facial o corporal. Para mejorar aún más la efectividad de este aceite, humedecer antes la piel con un hidrolato, infusión o simplemente agua.

En mascarillas caseras faciales: el aceite de sésamo funciona muy bien en pieles sensibles, eccema, acné o cualquier tipo de afección de la piel, incluso arrugas.  Mezclado con cúrcuma previene manchas, y es un shock antienvejecimiento.

En mascarillas caseras capilares: el aceite de sésamo es muy  hidratante de modo que, aplicarlo a modo de mascarilla en el cuero cabelludo y en sobre el pelo  toda la noche, es ideal para nutrir cabellos quebradizos. 

Para desmaquillar: el aceite de sésamo es una alternativa simple a los productos desmaquillantes convencionales  que contienen sustancias químicas tóxicas que es mejor evitar. Ideal para pieles sensibles, sólo debes extender  aceite de sésamo por la piel y retira los restos con un algodón. Luego tonifica con un hidrolato o infusión de manzanilla.

Para exfoliar: mezcla aceite vegetal de sésamo con sal marina, andina, del Himalaya o Epson. Removerá  las células muertas y estimulará el crecimiento y regeneración celular de la epidermis. Luego refresca la piel con abundante agua  mineral o  aguas florales naturales (hidrolatos)  en forma de tónico.

Pieles maduras: el aceite de sésamo contiene ácidos grasos esenciales  lo que lo hace un excelente regenerador en pieles dañadas  por la acción del medio ambiente o el paso de los años. También posee acción circulatoria por lo cual es ideal para aceites en  tratamiento de varices.

Protege suavemente de los rayos UV: filtro solar natural suave.  En la naturaleza los aceites más protectores del sol son sésamo, aceite de palta o  aguacate y la manteca de karité. Igualmente debido al deterioro de la capa de ozono, usar sólo estos aceites no es suficiente, debemos añadir otra protección. Pero es bueno tenerlos presente, como aceites base  a la hora de elaborar nuestras cremas de protección solar.

Aceite de Maní


El aceite  de Maní  (Arachis hypogaea) Familia: Leguminosas, Fabáceas. Nativo de Sudamérica, su cultivo se ha extendido a todas las zonas subtropicales del mundo, especialmente USA, Europa, India y China.  

En el siglo XVI los traficantes de esclavos lo introdujeron en África y lo usaban para alimentarlos, ya que su completísima composición mantenía a sus victimas con los niveles adecuados para el trabajo.

El aceite de maní, procede de una planta anual de 25-59 cm., los frutos se encuentran en las raíces. Es de un color amarillo claro, con un suave aroma a sus semillas. Habitualmente se lo usa como sustituto del aceite de almendras en productos de masaje. 

Propiedades: el aceite de Maní o Cacahuete contiene ácidos grasos Omega 6 y 9 mas un alto contenido de VITAMINA E, por lo que es excelente para la piel, de fácil absorción, contiene además  Licopeno y silicio, que protegen, iluminan y reafirman la piel.

Importantísimo: el aceite de maní es alto en COENZIMA Q10, RETARDA EL ENVEJECIMIENTO:  los productos para el cuidado de la piel sólo se limitaban a humectarla, no obstante, en la actualidad su formulación incorpora compuestos que solucionan problemas cutáneos y nutren a la epidermis. Por ellos es importante incluir en nuestros preparados cosméticos, aceite de maní para aportar esa coenzima Q10, y beneficiarnos de sus propiedades antienvejecimiento.

Usos y aplicaciones: suele ser aplicado para Masajes Corporales ideal para dolores relacionados con la articulaciones y reumatismo, para deportistas, como aceite portador o vehículo con aceites esenciales, Cuidado del cabello, hidratar los labios da brillo muy natural, entre otros.

PRECAUCIÓN: Las personas con alergia a los frutos secos deben tener precaución con este aceite y cualquier otro de frutos oleaginosos.



Aceite de semillas de mostaza

Composición:

Se compone de grasas alrededor del 60% monoinsaturados (MUFA), grasas poliinsaturadas 21% (PUFA) y 12% de grasas saturadas. Estos ácidos grasos se consideran 'grasas buenas', ya que no se depositan en las paredes arteriales. De sabor picante y fuerte se puede atribuir a un compuesto llamado isotiocianato de alilo. También contiene glucosinolatos que tiene propiedades anti-microbianas. 

El aceite de mostaza no contiene hidratos de carbono, fibra, proteína, vitaminas y minerales. Al ser una fuente vegetal, aceite de mostaza contiene ácido o ALA-alfa-linolénico, un ácido graso esencial omega-3.

Tiene un menor contenido de grasa monoinsaturada en comparación con aceite de oliva, linaza, pepitas de uva y aceite de maní.

Utilización cosmética:

Aclara la piel
Protector natural solar
Humecta de labios
Estimula el crecimiento del pelo
Tonificante
Previene la pérdida del cabello y otros problemas del cuero cabelludo
Propiedades anti-inflamatorias
Anti-hongos y anti-bacterianas

Oleo reafirmante piel fláccida en general

Ingredientes (para 100 grs)

75 grs. de aceite de mostaza.
25  grs. de aceite de sésamo.
4 gotas de aceite esencial de sándalo.
5 gotas aceite esencial jengibre.

Procedimiento: mezclar  los ingredientes uno a uno en un bote de vidrio ámbar. Usar a diario en las zonas que queramos tratar

Gladys Gómez Flores
Naturópata, especializada en cosmética natural